Herramienta para psicólogos/as: N10 Fomento de la aceptación psicológica

Fomentar la aceptación psicológica consiste en ayudar a las personas a permitirse experimentar pensamientos, emociones o sensaciones difíciles sin evitarlas ni luchar contra ellas, enfocándose en vivir según sus valores a pesar del malestar.

La aceptación psicológica consiste en permitirnos experimentar pensamientos, emociones o sensaciones difíciles sin luchar contra ellas ni evitarlas. En lugar de bloquear o escapar del malestar, se trata de darle espacio y seguir actuando en coherencia con nuestros valores.

¿Por qué es importante?

Promueve la flexibilidad psicológica, una de las habilidades centrales en las Terapias Basadas en Procesos.

  • Permite actuar de forma intencional en lugar de reaccionar automáticamente.
  • Ayuda a sostener conductas valiosas incluso en presencia de malestar.
  • Favorece una relación más amable con la propia experiencia interna.

Este enfoque proviene de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), desarrollada por Steven C. Hayes, y constituye uno de los aportes centrales de la tercera ola de la terapia cognitivo-conductual (CBT).

Ejercicio práctico: dejar espacio a la emoción

  1. Cuando aparezca una emoción difícil, en lugar de bloquearla o distraerte, hacé una pausa.
  2. Observá dónde la sentís en el cuerpo: su forma, temperatura o intensidad.
  3. Sin intentar cambiarla, podés decir: “Esto es lo que estoy sintiendo ahora”.
  4. Retomá lo que estabas haciendo, guiado por lo que valorás, no por lo que querés evitar.

👉 Este tipo de práctica fortalece la capacidad de actuar con intención, incluso en presencia de malestar emocional.

Aplicación clínica

El fomento de la aceptación psicológica se aplica en depresión, ansiedad, dolor crónico, trauma y en contextos donde la lucha con las emociones incrementa el sufrimiento.