


La resolución de problemas es una competencia clínica que ayuda a las personas a enfrentar situaciones difíciles de forma activa y planificada, en lugar de evitarlas o reaccionar de manera impulsiva.
👉 Su objetivo es promover afrontamiento efectivo en contextos de estrés, ansiedad, depresión o cuando hay una baja sensación de autoeficacia.
¿Cómo funciona?
Se enseña un enfoque estructurado y paso a paso:
- Definir claramente el problema.
- Generar opciones (al menos tres posibles soluciones, sin juzgarlas al inicio).
- Evaluar consecuencias (pros y contras de cada opción).
- Elegir la mejor alternativa.
- Ponerla en práctica y revisar el resultado.
Este modelo fomenta una actitud más realista y flexible, ayudando a reducir la rumiación y el bloqueo frente a los desafíos.
Ejercicio práctico: aplicar el modelo en 5 pasos
- Elegí una situación concreta que te genere malestar o bloqueo.
- Definí con claridad cuál es el problema.
- Generá al menos tres soluciones posibles.
- Evaluá los pros y contras de cada una y elegí la más viable.
- Ponela en práctica y revisá qué funcionó y qué no.
👉 El objetivo no es encontrar “la solución perfecta”, sino avanzar con intención y construir confianza en la propia capacidad de afrontamiento.
Aplicación clínica
La resolución de problemas se aplica en personas con depresión, ansiedad o dificultades en la toma de decisiones. Ayuda a disminuir la sensación de ineficacia y fortalece la percepción de control frente a situaciones estresantes.