


El manejo de crisis es una competencia clínica que implica responder de manera rápida, estructurada y segura ante situaciones agudas de riesgo o desregulación emocional, como:
- Ideación suicida.
- Desbordes conductuales.
- Ataques de pánico intensos.
- Eventos traumáticos recientes.
Objetivo principal
Preservar la integridad física y emocional de la persona, estabilizar su estado y crear las condiciones mínimas necesarias para que otras intervenciones terapéuticas puedan ser efectivas.
Ejercicio práctico: aplicar los pasos básicos de Primeros Auxilios Psicológicos
Ante una situación de crisis propia o ajena, enfocáte en tres acciones clave:
- Asegurá el entorno y la seguridad física.
- Conectá desde la presencia calmada, sin presionar a hablar.
- Ofrecé ayuda práctica o información clara, validando lo que la persona necesita en ese momento.
👉 No se trata de intervenir clínicamente, sino de estar disponible con cuidado y respeto.
Propósito del manejo de crisis
Brindar apoyo emocional inmediato y contención, reduciendo el impacto inicial del evento crítico y fortaleciendo los recursos personales o comunitarios.